| Autor(es) | Porfirio (c. 234–c. 305 d. C.); Amonio de Hermias (c. 440–c. 520 d. C.); Simplicio (s. VI d. C.); Juan Filópono (c. 490–c. 570 d. C.) |
| Fecha / periodo | c. 270–s. VI d. C. · Antigüedad tardía · tradición griega |
| Tipo | Formal |
| Deriva de | Silogística categórica o asertórica de Aristóteles · Lógica peripatética |
| Derivan de ella | Lógica boeciana y tradición latina tardoantigua · Lógica siríaca · Lógica árabe peripatética: Bagdad, al-Fārābī y Averroes (n.º 26) |
| Tres leyes | Identidad: no tematizado · No contradicción: ✓ (se hereda de Aristóteles como principio firmísimo) · Tercio excluso: matizado (Amonio: en los futuros contingentes la contradicción divide lo verdadero y lo falso solo de modo indefinido) |
Los comentaristas neoplatónicos no inventaron una lógica nueva: hicieron de la de Aristóteles la puerta de entrada obligatoria a la filosofía. Su problema era pedagógico y doctrinal a la vez. Pedagógico, porque había que ordenar un corpus heterogéneo en un currículo que llevara del lenguaje a la demostración y de ahí a Platón. Doctrinal, porque había que conciliar a Aristóteles, que parecía negar las Formas separadas, con Platón. El gesto distintivo de Porfirio fue declarar que las Categorías tratan de expresiones significativas en cuanto significan cosas sensibles, de modo que no compiten con la metafísica platónica. Así la lógica quedó definida como una disciplina neutral, útil para todas las escuelas: es la condición de su supervivencia en el mundo cristiano, siríaco e islámico.
Los cinco predicables (Porfirio, Isagoge). Toda predicación de un término universal se clasifica en:
La definición se compone de género próximo y diferencia específica.
El árbol de Porfirio. La Isagoge describe una serie de divisiones dicotómicas desde el género supremo hasta las especies ínfimas: sustancia, corpórea o incorpórea; cuerpo, animado o inanimado; ser vivo, sensible o no; animal, racional o irracional; hombre; y luego los individuos. La representación en diagrama es posterior, pero la estructura ya es la de una jerarquía de clases con herencia de propiedades.
Las tres preguntas sobre los universales. Porfirio las plantea y las deja sin responder, por ser «asunto muy profundo»: si los géneros y especies subsisten o están solo en el pensamiento; si subsisten, si son corpóreos o incorpóreos; y si están separados de lo sensible o en ello. Son el punto de partida de la querella medieval de los universales.
Estatuto de la lógica. Los estoicos la consideraban parte de la filosofía; los peripatéticos, instrumento (órganon). Amonio (comentario a los Primeros Analíticos) propone la solución platónica: es parte cuando se estudian las formas del razonamiento en sí mismas, e instrumento cuando se aplican a contenidos.
El método del comentario. La escuela de Alejandría fija un esquema de cuestiones previas para cada obra: propósito (skopós), utilidad, autenticidad, lugar en el orden de lectura, título, división en capítulos y parte de la filosofía a la que pertenece. El orden de lectura es Isagoge, Categorías, De interpretatione, Primeros Analíticos, Segundos Analíticos, y después Tópicos, Refutaciones sofísticas, Retórica y Poética, que se incorporan al Órganon ampliado.
Contradicción y futuros contingentes. En su comentario al De interpretatione, Amonio sostiene que en los enunciados sobre el futuro contingente («mañana habrá una batalla naval») los dos miembros de la contradicción dividen lo verdadero y lo falso, pero de modo indefinido (aorístōs): uno de ellos será verdadero, pero ninguno lo es ya de modo determinado. Se mantiene la disyunción y se matiza la bivalencia de cada miembro.
Silogística. Los comentarios a los Primeros Analíticos (Amonio, Filópono) sistematizan las pruebas de los modos, discuten los silogismos hipotéticos incorporando terminología estoica y ofrecen procedimientos para hallar el término medio. Simplicio, en su comentario a las Categorías, conserva las objeciones de Plotino y de los estoicos a la doctrina de las categorías y las responde.
La tradición recibe el Órganon de Aristóteles y lo comenta y enseña como introducción a la filosofía. Prolonga también la exégesis peripatética, en particular la de Alejandro de Afrodisias, que los comentaristas citan y discuten constantemente.
Su transmisión es la más amplia de la lógica antigua. Boecio traduce la Isagoge y sigue a Porfirio como principal autoridad, y así la abre al Occidente latino. Sergio de Reshaina, formado en Alejandría, y sus sucesores siríacos siguen a los comentaristas alejandrinos; Atanasio de Balad traduce la Isagoge. La lógica árabe hereda el mismo currículo, que empieza por la Isagoge y sigue a los comentaristas alejandrinos. La lógica bizantina parte también de ella.
Los comentaristas trabajan entre fines del siglo III y el siglo VI, en Roma, Atenas y Alejandría, en un mundo que se cristianiza. El cierre de la escuela de Atenas (529) y la cristianización de la de Alejandría, donde ya enseñaban cristianos como Filópono, muestran que la lógica sobrevivió porque se presentó como herramienta neutral. Para la pregunta «¿una lógica o muchas?» este es su aporte principal: la tesis de la neutralidad de la lógica, que puede enseñarse igual al pagano, al cristiano y al musulmán, se forja aquí, y con ella la idea de que hay una sola lógica común a todas las doctrinas. Esa neutralidad, sin embargo, se consiguió reduciendo la ambición metafísica de la lógica, no demostrando su unicidad.