| Autor(es) | Edmund Husserl (1859–1938) |
| Fecha / periodo | 1900–1939 · Siglo XX · Alemania (fenomenología) |
| Tipo | Informal |
| Deriva de | Characteristica universalis y calculus ratiocinator (n.º 50) · Lógica trascendental (n.º 52) · Wissenschaftslehre (n.º 54) · Lógica inductiva de Mill (n.º 55) · Begriffsschrift y logicismo |
| Derivan de ella | Lógica intuicionista · Sistemas de Leśniewski |
| Tres leyes | Identidad: ✓ (el significado es una unidad ideal idéntica en actos distintos) · No contradicción: ✓ (ley ideal de las proposiciones, no incompatibilidad psicológica de creencias, Prolegómenos §§25–28) · Tercio excluso: matizado (rige en la lógica de la verdad, pero presupone idealmente que todo juicio es decidible, Lógica formal y trascendental §§77–80) |
Husserl se pregunta de qué trata la lógica y en qué se funda su validez. A finales del siglo XIX dominaba el psicologismo: las leyes lógicas serían leyes empíricas del pensamiento humano, y la lógica una rama de la psicología. Los Prolegómenos a la lógica pura (1900) lo refutan: las leyes lógicas son exactas, a priori y no hablan de hechos psíquicos, sino de significados ideales, proposiciones y verdades que permanecen idénticas a través de los actos que las piensan. Su gesto distintivo es doble. Separa con nitidez el contenido ideal del acto, pero no abandona el sujeto: la lógica pura debe completarse con una investigación de los actos intencionales en que las objetividades lógicas se dan con evidencia. De ahí una lógica estratificada, formal y a la vez trascendental.
Husserl no propone un cálculo nuevo. Su aportación es una arquitectura de la lógica y una teoría de sus fundamentos, con varias piezas técnicas.
Crítica del psicologismo (Prolegómenos, caps. 3–8). Los argumentos principales son estos:
Las tres tareas de la lógica pura (Prolegómenos §§67–72).
Gramática pura lógica (IV Investigación). Husserl distingue dos maneras de fracasar al significar. El sinsentido (Unsinn), como «un redondo o», viola las leyes de combinación de las categorías de significación y no forma una unidad de sentido. El contrasentido (Widersinn), como «un cuadrado redondo», es una unidad de sentido bien formada, pero ningún objeto puede corresponderle. Las leyes que excluyen el primero forman una morfología pura de las significaciones. Operan por sustitución: en «este árbol es verde», «verde» puede sustituirse por cualquier significación de su misma categoría sin perder la unidad de sentido, pero no por una de otra categoría. Las leyes que excluyen el segundo son las de la lógica en sentido estricto.
Los tres estratos (Lógica formal y trascendental, 1929, §§12–22).
A la lógica apofántica (de los juicios) le corresponde, como correlato, una ontología formal (de los objetos en general). Husserl anticipa también la noción de sistema «definido»: una multiplicidad axiomatizada en la que toda proposición formulable es consecuencia de los axiomas o incompatible con ellos, idea próxima a la completitud sintáctica.
Presupuestos del tercio excluso. La lógica de la verdad supone que todo juicio es en sí verdadero o falso. Husserl muestra que esta suposición implica la decidibilidad ideal de todo juicio, es decir, que cada uno pueda en principio llevarse a evidencia confirmatoria o refutatoria. La trata como una idealización que la crítica trascendental debe examinar, no como un dato (Lógica formal y trascendental §§77–80).
Genealogía del juicio (Experiencia y juicio, 1939). El juicio predicativo se funda en la experiencia antepredicativa de objetos percibidos. La negación nace de la decepción de una expectativa perceptiva, y las modalidades (posibilidad, duda, probabilidad) de las modalizaciones de la creencia.
Husserl recibe varias líneas. Los Prolegómenos invocan la mathesis universalis leibniziana como antecedente de la lógica pura. Consideran a Bolzano, cuya Wissenschaftslehre contiene la noción de proposición en sí, uno de los mayores lógicos de todos los tiempos. La crítica al psicologismo toma a Mill como uno de sus blancos principales. La Lógica formal y trascendental asume, en diálogo con Kant, el problema de una fundamentación trascendental. Frege reseñó con dureza la Filosofía de la aritmética (1894); que esa reseña explique el giro antipsicologista de Husserl es una tesis discutida.
Transmite por dos vías. Heyting (1931) explicó las proposiciones intuicionistas como intenciones y sus pruebas como cumplimientos, en términos husserlianos. Y sus categorías de significación pasaron a la escuela polaca: Leśniewski las convirtió en categorías semánticas, como reconoció Tarski, y a través de Ajdukiewicz dieron lugar a la gramática categorial. Como afinidad cabe señalar que Heidegger, en su escrito de habilitación (1916), interpretó la Grammatica speculativa de Tomás de Erfurt a la luz de la gramática lógica pura de Husserl.
Los Prolegómenos cerraron para la mayoría la disputa del psicologismo, y su tesis antipsicologista se volvió común a la lógica matemática y a la fenomenología, pese a que ambas tradiciones se separaron. La obra posterior de Husserl tuvo poca recepción entre los lógicos, aunque Gödel la leyó con atención desde 1959. Para la pregunta «¿una lógica o muchas?», Husserl ofrece una respuesta de dos niveles. Por el lado del contenido, hay una sola lógica pura, ideal y a priori. Por el lado de la teoría de teorías, admite una pluralidad de sistemas formales posibles, cuyas formas estudia la mathesis universalis. Además, su análisis de los presupuestos del tercio excluso abre una vía para cuestionar la bivalencia desde la evidencia, que el intuicionismo recorrerá por su cuenta.