| Autor(es) | Mohistas tardíos, anónimos (s. IV–III a. C.); Mozi (fl. c. 430 a. C.), fundador de la escuela |
| Fecha / periodo | s. IV–III a. C. · Reinos Combatientes · China |
| Tipo | Semiformal |
| Deriva de | Escuela de los Nombres y disputadores |
| Derivan de ella | Rectificación de los nombres |
| Tres leyes | Identidad: matizado (un canon distingue cuatro sentidos de «lo mismo», tóng) · No contradicción: ✓ (de dos afirmaciones opuestas sobre lo mismo no convienen ambas; lectura de Graham) · Tercio excluso: ✓ (en toda biàn una de las dos afirmaciones conviene; lectura de Graham) |
Los mohistas tardíos quisieron dar a la disputa un fundamento objetivo. Para ellos, argumentar es decidir si un nombre conviene a una cosa, y esa decisión debe apoyarse en modelos o estándares (fǎ) públicos, como el compás sirve para decidir qué es redondo. El gesto distintivo es tratar el razonamiento como extensión de distinciones por clases: si una cosa es de la misma clase (lèi) que otra, lo que se dice de una vale para la otra. Los Cánones son, a la vez, la teoría semántica más elaborada de la China antigua y el reconocimiento de que esa extensión analógica puede fallar.
Los textos son los capítulos 40–45 del Mozi: dos series de cánones (A y B), sus explicaciones y dos «Selecciones» (Dà qǔ y Xiǎo qǔ). Están muy corruptos; la numeración usual es la de Graham (1978).
Definición de la disputa. «La biàn es contender sobre afirmaciones conversas (bǐ). Ganar en la biàn es que la afirmación convenga (dāng)» (A74). La explicación da el ejemplo: uno llama «buey» a algo y otro lo llama «no buey». No convienen los dos; y si no convienen los dos, necesariamente uno de ellos no conviene. B35 añade que decir que en la biàn nadie gana no conviene. Graham lee estos pasajes como versiones de la no contradicción y del tercio excluso, restringidos a la atribución de un nombre a una cosa.
Razón (gù) (A1). «La razón es aquello que algo debe obtener para llegar a ser.» Se distingue:
Modelo (fǎ) (A70). «El fǎ es aquello a lo cual algo se conforma y resulta así»: la idea de círculo, el compás o un círculo dibujado pueden servir de modelo para lo redondo.
Clase (lèi). Dos cosas son de la misma clase si comparten algo pertinente. Un canon distingue cuatro sentidos de «lo mismo» (tóng): identidad de dos nombres para una cosa (chóng), ser partes de un todo (tǐ), estar juntos (hé) y ser de la misma clase (lèi).
Sobre el lenguaje. Los nombres son irrestrictos (como «cosa»), de clase (como «caballo») o privados (como un nombre propio). B71 declara contradictoria la tesis «todo decir es perverso» (bèi): quien la sostiene se refuta a sí mismo.
Métodos de la «Selección menor» (Xiǎo qǔ). Se definen siete modos:
El paralelismo y sus fallos. El Xiǎo qǔ muestra que el móu no es seguro y clasifica los casos:
El ejemplo de los ladrones defendía la compatibilidad entre el amor universal mohista y el castigo de los criminales. Muestra que la sustitución de términos coextensivos en ciertos contextos no preserva la verdad.
Lo que falta: no hay noción explícita de consecuencia ni de forma lógica. Toda argumentación es analógica, y su corrección depende de juzgar la pertinencia de la semejanza.
La dialéctica mohista se formó en discusión con los disputadores. Según Fraser, muchos pasajes de los Cánones refutan tesis de Hui Shi, Gongsun Long y otros, o defienden frente a ellos doctrinas mohistas. Xunzi recibe la dialéctica mohista como adversario: rechaza tesis como «matar ladrones no es matar personas», las califica de confusión de nombres y analiza esos enunciados composicionalmente.
Las afinidades son lecturas modernas. Zhang Taiyan (1910) comparó el orden mohista de razón, principio general y tesis con el silogismo aristotélico y con la prueba de tres miembros del yīnmíng budista. Liu y Zhang (2010) leen el paralelismo como razonamiento de monotonía, al modo de la lógica natural.
Los mohistas fueron una de las dos escuelas dominantes de los Reinos Combatientes, junto con los confucianos, y desaparecieron casi por completo tras la unificación Qin y Han. Los Cánones permanecieron ilegibles durante siglos por la corrupción del texto. Su reconstrucción es obra de Sun Yirang, Liang Qichao y, sobre todo, A. C. Graham (1978). Para la pregunta «¿una lógica o muchas?», los mohistas ofrecen una teoría del razonamiento centrada en la semántica de los nombres y en la analogía, no en la forma. Hay que decidir si es otra lógica o una parte de la misma teoría de la consecuencia vista desde otro problema. Su hallazgo sobre los contextos donde falla la sustitución anticipa cuestiones que la lógica europea tematizó mucho después.