Conversación: Lógica empírica y mecánica cuántica (resumen). Índice: documentos.
La conversación empieza a mitad, con una atribución que hay que corregir de entrada: la crítica decisiva al «¿Es empírica la lógica?» de Putnam no vino de Kripke, sino de Dummett y, más tarde, de Maudlin.
| Autor | Tesis | Vía |
|---|---|---|
| Quine | Si no hay verdades analíticas, nada queda inmune a revisión, tampoco la lógica | Holismo: la revisión toca el centro de la red solo bajo presión extrema |
| Putnam | La mecánica cuántica da razones para sustituir la lógica clásica por la cuántica | La distributividad falla en el retículo de propiedades cuánticas |
| Priest | La lógica es una teoría más, y se elige por criterios abductivos: poder explicativo, simplicidad, adecuación a los datos | Los datos relevantes son las paradojas; la mejor teoría sería el dialeteísmo |
El desplazamiento de Putnam a Priest es importante: el «dato» deja de ser la física y pasa a ser el comportamiento de las paradojas semánticas y de teoría de conjuntos. Eso esquiva la objeción de subdeterminación empírica, pero paga el precio de que los datos sean ellos mismos filosóficos.
1. Cambio de tema (Dummett). Si se modifican las reglas de introducción y eliminación de una constante lógica, se cambia su significado: no se está revisando la disyunción, se está hablando de otra cosa. En su réplica de 1976 Dummett añade un giro fino: es precisamente el realismo que Putnam quiere defender el que exige la distributividad, de modo que no se puede ser realista y abandonar la lógica clásica a la vez.
2. Regresión. Es la objeción que Oriol pidió desarrollar, y conviene separar dos versiones:
| Regresión epistémica | Regresión constitutiva (Carroll) | |
|---|---|---|
| Qué dice | No puedo justificar mi lógica sin emplearla ya | Una regla nunca puede convertirse en una premisa más: añadirla abre una serie infinita |
| Origen | Discusión sobre revisabilidad | «Lo que la tortuga dijo a Aquiles» (1895) |
| Alcance | Afecta a la justificación | Afecta a la noción misma de regla |
Hay dos respuestas estándar. La primera, de aire neurathiano: no hace falta un suelo neutral, basta con la revisión local desde dentro, reparando el barco en alta mar. La segunda, de Priest: se puede razonar en la metateoría con la misma lógica que se defiende, y eso es circularidad de regla, no de premisa, que no es viciosa.
El punto fino —y el más útil para el libro— es que esa defensa no discrimina: si usar una regla al justificarla es legítimo cuando la regla es válida, el dialeteísta puede decir exactamente lo mismo de las suyas. El argumento legitima a los dos bandos por igual y deja el debate donde estaba.
3. Subdeterminación. Los datos cuánticos no eligen entre lógica cuántica, interpretación de Everett y mecánica bohmiana. Si tres teorías con lógicas distintas salvan los mismos fenómenos, no hay presión empírica sobre la lógica. Maudlin lo radicaliza: la lógica cuántica no resuelve el problema de la medición, lo vuelve inenunciable; el problema es de ontología y dinámica, no de lógica.
Quien quiere revisar la lógica debe argumentar ante alguien que todavía no acepta la lógica revisada; quien la conserva no tiene que justificar nada ante nadie. La posición conservadora disfruta así de una ventaja estructural, no epistémica: no es que la lógica clásica esté mejor fundada, es que el reparto de la prueba está sesgado a su favor.
Es la misma figura que aparece en Aporías reflexivas de marco: juez y juzgado coinciden, y el marco vigente se beneficia de ocupar el puesto de juez. Dicho con el esquema de aquel documento, la vertiente empirista cae del lado de la autorreferencia y la conservadora del lado de la fundamentación.
La abducción no llegó a tratarse, aunque Oriol la pidió dos veces. Es el flanco más vivo del empirismo lógico contemporáneo: si la lógica se elige como se elige una teoría científica, hay que decir qué cuentan como datos, qué virtudes teóricas pesan y cómo se comparan teorías formuladas en lógicas distintas. Material para una conversación propia.
claude/logicas/080_cuantica.md.