| Autor(es) | Stéphane Lupasco (Ștefan Lupașcu, 1900–1988); Basarab Nicolescu (n. 1942) |
| Fecha / periodo | 1935–1951 · Siglo XX · Francia |
| Tipo | Informal |
| Deriva de | Lógica dialéctica (n.º 53) |
| Derivan de ella | — |
| Tres leyes | Identidad: matizado (solo tendencial: ningún fenómeno es absolutamente idéntico a sí mismo) · No contradicción: ✗ (en el estado T, A y no-A coexisten, semiactualizados) · Tercio excluso: ✗ (un tercer término, T, está «incluido») |
Lupasco quiere una lógica que describa la energía, la vida y la mente tal como las presenta la física del siglo XX. Parte de la idea de que todo sistema real está constituido por pares de dinamismos antagonistas. Cuando uno de ellos se actualiza, el otro se potencializa, y viceversa; ninguno se actualiza del todo, porque eso destruiría el sistema. Su gesto distintivo es añadir un tercer estado, T, en el que los dos antagonistas están igualmente semiactualizados y semipotencializados: A y no-A coexisten sin anularse. De ahí el nombre de «tercero incluido», que invierte el tercio excluso. Es una propuesta filosófica y no una lógica en el sentido técnico: no define una relación de consecuencia ni una semántica formal.
Lupasco no ofrece un cálculo. Ofrece postulados, una notación con subíndices y un «cuadro de implicaciones». Lo esencial está en Logique et contradiction (1947) y Le principe d’antagonisme et la logique de l’énergie (1951).
Postulado fundamental (principio de antagonismo). A todo fenómeno, elemento o acontecimiento \(e\) se asocia un antifenómeno \(\bar{e}\) tal que:
Tres estados. Con los subíndices A (actual), P (potencial) y T (ni lo uno ni lo otro), Lupasco escribe:
La flecha no es un condicional material: expresa una relación dinámica de entrañamiento entre estados. Lupasco llama a esto una lógica «dinámica de lo contradictorio».
Rechazo de las leyes clásicas.
Tres orientaciones de la energía. En Les trois matières (1960), Lupasco distingue:
Apoyo en la física. Lupasco invoca la complementariedad onda-corpúsculo como ejemplo del antagonismo y del estado T, y el principio de exclusión de Pauli como principio de heterogeneización. Es una analogía filosófica, no una derivación desde la mecánica cuántica.
Ejemplo. Un electrón no es actualmente onda ni actualmente corpúsculo: según Lupasco, ambos aspectos están en estado T hasta que una medida actualiza uno y potencializa el otro.
La lógica del tercero incluido se define en reacción explícita a la dialéctica hegeliana. Lupasco comparte con Hegel la tesis de que la contradicción es constitutiva de lo real, pero rechaza la síntesis que la supera. En su esquema no hay tercer momento que reconcilie los opuestos, sino un estado de equilibrio contradictorio que coexiste con las dos actualizaciones parciales. La tríada de Lupasco (actual, potencial, T) sustituye a la tríada hegeliana (tesis, antítesis, síntesis) y la invierte en el punto decisivo.
El catálogo no registra descendientes técnicos. La recepción principal es la de Basarab Nicolescu, que la integró en su teoría de los «niveles de realidad» y en el proyecto transdisciplinar (La transdisciplinarité. Manifeste, 1996); la tesis de que el estado T pertenece a otro nivel de realidad es de Nicolescu, no de Lupasco. Las afinidades son comparaciones de Finkenthal, en publicaciones del CIRET, con la lógica del lugar de Nishida y con la bilógica de Matte Blanco; no suponen influencia.
Lupasco escribió en el París de entreguerras y de posguerra, en contacto con artistas y psicoanalistas más que con lógicos. Tuvo lectores entre los artistas, como Dalí, pero su obra, en francés y sin aparato formal, apenas tuvo recepción entre los lógicos (Brenner, 2010). Joseph Brenner intentó después reconstruirla en Logic in Reality (2008) como una «lógica de procesos». Para la pregunta «¿una lógica o muchas?», es un caso límite: toma el nombre de lógica para una ontología de procesos antagonistas. Muestra que la palabra «lógica» ha servido para designar teorías de lo real, no solo teorías de la inferencia, y plantea la cuestión de si un rechazo del tercio excluso sin relación de consecuencia compite con las lógicas formales o habla de otra cosa.