Está la cuestión de la ontología. Yo creo que la ontología siempre ha conseguido siempre, Porque había individuos con propiedades, los que nos daban, en fin, toda la visión Aristóteles sobre los atributos, la sustancia grupera, toda esa teoría y la ontología sensacional, toda la fracción que hablamos más sobre los entes, tanto que de forma ajedra he visto que les dice que se dice de muchas formas. Que. La tecnología intenta, digamos, lo más general, verlo desde la más pura hasta. Pero digamos que esto se vuelve apoético, irresoluble. Esto se le da también cuando. La cuestión fundamental es que una vez más esa lógica de los individuos, propiedades como individuos aquí da son estáticos, por ejemplo, el problema del cambio en el fondo no se resuelve bien. Después también está el tema de la relación entre las cosas y ahí estamos a un paso. De forma. Después está la parte metafísica, cómo conecta esto. Este también, por ejemplo, resolver a través de las lógicas delincuentistas. Pero la cuestión es que una vez más cuestiones que se vuelven problemáticas acaban en una aponía que incluso intenta resolver focalizando lógicamente. Pero al final no sé si esto es, digamos, caminos a lo indecible y a lo indite. Claramente se habla de la totalidad, pues el lenguaje. Para que que no hay sustancias propias. Estos son en el fondo metáforas más que teorías metafísicas que intentan explicar que si fondo real escape no es posible alcanzar.