La realidad está aquí desplegada.

Parece razonable. Atractiva incluso.

Podemos hacer tantas cosas que parecen merecer la pena.

Pero nos acercamos y todo es shock, descampado y vulgaridad.

Uno esta cansado, de todo, de si mismo.

Repetición sin sentido.

Y la nada al final.

¿Para qué actuar?

Nada importa.

Prometía mucho pero al final nada.