Con ser importante, el tema de la muerte no es lo más importante.
Lo más importante es la vida.
¿Cómo vivirla?
¿Cuándo somos reales?
¿Merece la pena esto o aquello?
No hay respuestas.
Sólo desenredar la madeja, sobrevivir.
Decía Camus que el único problema filosófico relevante es el del suicidio.
En primera aproximación la pregunta parece tener que ver con la
muerte.
Y en realidad la muerte sólo es el límite, el marco. (contra Gil de
Biedma)
Porque claro si nos suicidamos, tema resuelto.
¿Y si decidimos no suicidarnos?
¿Qué pasa?
La vida nos interpela.
¿que piensas hacer amable lector?
¿que piensas hacer mañana?
¿que piensas hacer ya mismo?
Esa es la cuestión. Y más aún.
¿Sabes que ya has sido derrotado?
Si, lo has sido. No hay victoria.
¿Y entonces?
Actuar como sino hubiera derrota,
actuar como sino hubiera muerte.