Otra vez la finitud.

¿No puedo hablar de otra cosa?
¿Hay otra cosa?

Siempre lo mismo.

La finitud de cara y la pregunta siempre la pregunta, la misma puta pregunta:
¿qué hacer?

Me refiero a que hacer que realmente importe, que tenga valor.

Y siempre una y otra vez. ¿que hacer de ti?