Me llegan noticias del mundo.
De hombres vulgares, limitados.
En mi actual situación aún parecen más absurdos sus impulsos y
motivaciones.
¿Nunca han visto lo real cara a cara?
¿Porqué se comportan de forma tan baja y limitada?
Dice Wittgenstein en su diario de 1916 (la parte secreta) cuando está en el frente de guerra:
«las personas que me rodean no son tanto mezquinas como
espantosamente limitadas.
Eso hace que sea casi imposible trabajar con ellos porque siempre me
malinterpretan.
No son estúpidos sino limitados […] carecen de carácter y por lo tanto
de amplitud de miras».