Alguién explica como el latido de su corazón enamorado viaja a las estrellas.

Mientras la mezquindad y el egoismo todo lo envuelven.

¿Qué nos queda?

Perseguir un sueño,
porque todo es pérdida,
todo es en vano,
convencernos de que algo merece la pena,
o bién dejar pasar otro día, sin esfuerzo, sin logro,
da igual,
a las estrellas no les importa.