No postules.
No afirmes.
Permanece en silencio.
Escucha.
Observa.
Si eres capaz malbarata tu talento.
Observa el absurdo y la nada que se abren ante ti.
Habita en ellos como en casa.
No dejes huella.
Calma.

Nunca preguntes ¿por qué yo? ¿por qué a mi?

El mi y el yo sólo son pronombres.

Actúa sin objeto. Dios es intransitivo.

Sonríe. Algún gesto como mucho.
Ama.